La mayoría de nosotros hemos tenido experiencias en nuestro desarrollo espiritual que han cambiado nuestras vidas. Muchos hemos sido influenciados por parientes, en particular nuestros padres. A menudo hemos ido a la iglesia y hemos sido tocados por poderosos sermones. Hemos sido testigos de la fe en las vidas de aquellos a quienes respetamos, y hemos sido conmovidos a imitarlos. Los eventos emocionales en nuestras vidas, tales como la muerte de un ser querido o alguna otra persona importante, pueden habernos hecho pensar seriamente en nuestros valores y en la forma en que estamos viviendo. Y aquellos de nosotros que hemos estado en contacto con el Cristianismo evangélico, pudimos haber sido influenciados para hacer una pequeña oración, con el entendimiento de que la oración en sí misma marcó un momento crucial en nuestras vidas, entre cuando no éramos Cristianos y cuando nos convertimos en Cristianos. La experiencia de tal oración, a menudo se conoce como nacer de nuevo.

En realidad, todas estas experiencias son más o menos iguales. Cualquier experiencia que te acerque más a Dios y que profundice tu compromiso de servir a Dios, debe ser apoyada. Sin embargo, si vamos a separar una experiencia de las demás, y llamarla "nacer de nuevo" en el mismo sentido de lo que la Biblia quiere decir con esa frase, debemos tener mucho cuidado de que realmente estemos hablando de lo mismo de lo que la Biblia está hablando.

En el tercer capítulo del Evangelio de Juan, se registra un encuentro entre Jesús y Nicodemo. Nicodemo le dice a Jesús que ha sido profundamente influenciado por él, y en particular, por los milagros que Jesús ha hecho.  Nicodemo sabe que hay algo especial en el ministerio de Jesús, que Jesús definitivamente es de Dios. Pero Jesús le dice a Nicodemo que con eso no basta. A menos que Nicodemo "nazca de nuevo" (como lo dice Jesús), él nunca podrá imaginar qué es lo que Jesús representa, y qué es lo que Jesús está diciendo.

No se dice mucho más sobre esta experiencia en ese capítulo, y el término rara vez es usado de nuevo en otro lugar en los evangelios. Por supuesto, tenemos el registro de lo que les sucedió a los otros seguidores de Jesús. Dejaron sus trabajos, sus propiedades y sus familias para venir y aprender de Jesús. Durante varios años casi nunca se apartaron de su lado. Esperaron en Dios para recibir poder desde el cielo después de la muerte y resurrección de Jesús, y después se fueron por todo el mundo predicando sobre lo que habían escuchado y experimentado, y transmitiendo esto a otros. La mayoría de ellos terminaron muriendo como mártires por su fe.

¿Pero Nicodemo? Bueno, nunca se nos dice si él experimentó o no eso de "nacer de nuevo" que Jesús estaba hablando. Continuó admirando a Jesús desde la distancia, pero mantuvo su posición como líder en la religión Judía, algo a lo que Jesús se refirió específicamente cuando le habló sobre su necesidad de un cambio mucho más profundo en su vida. Oímos que Nicodemo hizo un débil intento en defender a Jesús cuando los otros líderes judíos hablaban de matarlo, pero Nicodemo guardó silencio rápidamente cuando fue reprendido por sus propios líderes por haber hecho eso. Lamentablemente, Nicodemo no demuestra ser más eficaz como creyente que la mayoría de los que hoy profesan haber nacido de nuevo. O quizás deberíamos decir que aquellos que profesan haber nacido de nuevo hoy no parecen ser más eficaces que Nicodemo. No viven el tipo de vida que vivieron los discípulos: vidas que los llevaron a la muerte como mártires por su Señor.

Pedro, uno de sus líderes, dijo en una de sus cartas a la iglesia, que nacemos de nuevo por la "Palabra de Dios". Los modernos nacidos de nuevo nos han dicho que este término ("Palabra de Dios") significa la Biblia (preferiblemente la versión Reina-Valera), toda la Biblia y nada más que la Biblia. Bueno, tal vez no toda la Biblia, ya que también enseñan que las enseñanzas de Jesús no son importantes para la "salvación" (que es lo que el nacer de nuevo significa principalmente para ellos). Lo que Jesús le dijo a Nicodemo acerca de la necesidad de nacer de nuevo es importante para la salvación, dicen, pero los detalles más sutiles de lo que significa nacer de nuevo se les deja a ellos para que se lo expliquen a sus seguidores de su propia manera, sin que a nadie se le permita cuestionar seriamente si Jesús lo enseñó de la misma manera que lo enseñan ellos.

Hemos dicho que la Biblia no dice mucho más sobre lo que significa nacer de nuevo, pero ¿qué dice sobre la Palabra de Dios? Después de todo, si la Biblia es realmente la Palabra de Dios, entonces debemos tomar en serio lo que dice sobre cualquier tema, y particularmente sobre la cuestión de si es o no la Palabra de Dios. Bueno, sorprendentemente, la Biblia dice que JESÚS es la Palabra de Dios. Dice que la Palabra de Dios estaba con Dios en el principio, cuando hizo el mundo, y que la Palabra de Dios se hizo carne y vivió entre nosotros aquí en la tierra. (Juan 1) Y en el Apocalipsis se nos dice que Jesús tiene un nombre que el resto del mundo ha olvidado, y que ese nombre es "La Palabra de Dios". La Biblia dice que aquellos que aceptaron la Palabra de Dios recibieron el poder de convertirse en hijos de Dios... nacidos de nuevo en una nueva familia.

Esta frase, la Palabra de Dios, enfatiza en particular el mensaje (o enseñanza) que proviene de Dios. De la misma manera que muchos de nosotros hemos sido influenciados por las enseñanzas de nuestros padres, de otros seres queridos, de líderes de la iglesia y distintas personas importantes, también hemos sido influenciados por los escritos de muchas personas en la Biblia. Pero solo hay uno cuyas enseñanzas pueden hacer que logres la transformación total que se necesita para nacer verdaderamente de nuevo, y es Jesús, el mismo que ha sido echado a un lado por los líderes espirituales del mundo, para así poder continuar vendiendo enseñanzas que apenas alcanzan un resultado muy superficial cuando se trata de transformar realmente nuestras vidas.

Y la razón, por supuesto, es que no quieren pasar por la agonía espiritual que a menudo acompaña al renacimiento que las enseñanzas de Jesús traen a la vida de una persona. El parto físico es una experiencia agonizante, tanto para la madre como para el bebé. Es una experiencia de vida o muerte. No deja espacio para pensar en otra cosa que no sea por lo que la madre y el niño están pasando en ese momento.

Y hasta que nos volvamos totalmente obsesionados con la palabra de Dios y con lo que nos está pidiendo, nunca volveremos a nacer de nuevo en el sentido que Jesús le estaba hablando a Nicodemo. Puede ser que nuestras vidas tengan cierta dimensión religiosa, pero será solo una expresión simbólica de lo que Dios verdaderamente está buscando. Dios es un Dios celoso, y quiere el control total de todo lo que tenemos y somos. Él quiere todo lo que poseemos. Él quiere que nuestra reputación, nuestros apegos emocionales, nuestros sueños e incluso nuestras vidas sean sacrificados en el altar por él. No una consagración fingida (después de la cual los volvemos a agarrar y continuamos usándolos de la forma en que queremos usarlos), sino una ruptura total de todo lo que tenemos, una muerte a nosotros mismos, a lo que amamos, y a nuestras vidas.

No escuchamos que las enseñanzas de Jesús estén siendo predicadas en las iglesias de hoy. Los edificadores han dejado de lado la piedra angular. Y como consecuencia, las personas no están naciendo de nuevo... no están siendo salvas... no están descubriendo lo que realmente significa ser un seguidor de Jesús.

¿Están todos yendo al infierno? No sabemos. Eso es algo que solo Dios puede decidir. El nos juzga a cada uno de acuerdo al nivel de "luz" que tenemos. Al igual que con Nicodemo, no se sabe el veredicto final. Sin embargo, miramos la vida de Nicodemo, y toda la evidencia parece sugerir que él nunca respondió verdaderamente a la luz que Jesús, la Palabra de Dios, estaba tratando de darle esa noche oscura cuando se escabulló secretamente en la carpa de Jesús, para escuchar lo que este hombre de Dios tenía que decir.

Has escuchado lo que nosotros tenemos que decir y, lo que es más importante, has escuchado lo que Jesús tiene que decir. Has escuchado que él te pide que lo dejes todo por él. Él dice que cuando el "tú viejo" muera, uno nuevo se levantará en su lugar... un tú "nacido de nuevo". Sí, sabemos; quieres decirnos que has tenido muchas experiencias previas que te han conducido hasta este momento en tu vida. Puede que incluso te hayan hablado ángeles. Pero recuerda a Nicodemo. Con sus propios ojos vio al Hijo de Dios y observó algunos de los milagros que hizo. Y, sin embargo, Jesús le respondió que a menos que naciera de nuevo, todo lo que había sucedido anteriormente que lo había llevado a este gran encuentro, sería en vano.

Hemos conocido a tantos que quieren hablarnos de su ministerio, de sus revelaciones, de sus experiencias religiosas, de sus planes y logros para Dios. Pero no están listos para tomar todo eso y romperlo en la roca de las enseñanzas de Jesús, por lo que las mismas cosas que podrían haberlos conducido a la salvación, se convierten en rocas alrededor de sus cuellos, ahogándolos espiritualmente.

Solo puedes nacer de nuevo a través de la Palabra de Dios... humillándote y volviéndote como un niño pequeño... sentándote a los pies de Jesús y aprendiendo todo de nuevo... desde cero... de lo que en realidad se trata la vida. ¡Al diablo con todos tus logros religiosos hasta ahora! ¡Al diablo con todas tus doctrinas y teología! ¡Al diablo con toda tu supuesta espiritualidad! Si quieres hacer una pequeña oración, haz una que a partir de ahora, te comprometa a someter cada pensamiento, cada plan, cada enseñanza a las enseñanzas del Salvador del mundo, para determinar si están alineados con lo que él requiere de sus seguidores, y para tener la voluntad de actuar al respecto. Si lo haces, descubrirás que una vida radical nueva florece, de ese momento en adelante. Verdaderamente habrás nacido de nuevo... a través de la Palabra de Dios.


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